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#talmajal# Suelo estar
Registrado: 07 Feb 2013 Mensajes: 93
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Publicado: 04 Junio 2013 07:00:14 Título del mensaje: Ella y él |
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Se encontraron en la red virtual buscando cosas semejantes pero siendo muy diferentes. Ella era libre sin ataduras, él tenía muchas mentales, personales y sociales, pero los dos buscaban cariño, comprensión y sexo compartido con una buena persona. En aquel laberinto de locuras y mentiras como es internet muy difícil era que creyesen el uno en el otro, les llevaba horas y horas de leerse para llegar a confiar en sus palabras, pues tanto él como ella, venían con sendas mochilas cargadas de piedras de sus pasados atormentados donde mucho habían sufrido con sus respectivas parejas, pero sobre todo habían tenido mucha soledad y los dos la querían remediar antes de que fuese demasiado tarde y llegasen a la vejez sin haber tenido la oportunidad de ser felices al lado de una mujer y hombre amable, tierno y cariñoso, con el cual pudieran gozar de momentos de placer y confidencias compartidas.
Los dos habían levantado a su alrededor sendas murallas de defensa para no ser dañados, no querían sufrir más de lo que lo habían hecho en su pasado. En sus juventudes los dos se habían enamorado locamente y se habían entregado en cuerpo y alma, pero a los dos habían traicionado. No querían sufrir pero tampoco perder la oportunidad de ser felices, pero si tenían claro que no tirarían la toalla e intentarían conocerse y profundizar en sus vidas, para descubrir si eran ellos los elegidos por el destino para disfrutarse mental y físicamente.
El tenía salidas de tono y aspavientos que ella no entendía, así como su alarde por todas sus cosas materiales, sus posesiones, ingresos y viviendas. Todo esto a ella la incomodaba, siendo persona sencilla y de conformarse con lo básico para vivir, lo material para ella era superfluo. No quería pensar mal, pero se lo ponía difícil, no entendía nada. Con el tiempo le confesó que todo aquel mundo materialista que le rodeaba no era más que un intento de llenar su soledad y la falta de sentimientos, de los cuales tanto carecía en su vida, solo sus hijos y nietos le daban algo de consuelo en ese aspecto, pues su mujer era punto y a parte nunca la amó, que si la respetó como madre de su descendencia, pero esto no era suficiente desde hacía años, por eso hacía un tiempo intentó retomar aquel amor de su juventud con aquella chica francesa, la cual volvió a traicionarlo de igual manera que lo hizo en su pasado. Tras ella vino su amante rusa, quien lo cuidó y amo mucho pero a él seguía faltándole la ilusión, la chispa de sentir su interior temblar por una mujer.
Había decidido pagarle, a su esposa, una jubilación para así ser libre de empezar una nueva vida al lado de una mujer que realmente le amase e hiciese feliz, cuando estuviese bien situada la dejaría e intentaría ser feliz por una vez en su vida, sabía que sus hijos no entenderían y se posicionarían en favor de su madre, pero sería pasajero viendo como durante tantos años sus padres a pesar de respetarse jamás se amaron. Esto es lo que él pensaba, estaba por ver la realidad de los hechos, lo mismo que si sería lo suficiente valiente para dar aquel gran paso a su edad de sesenta y ocho años que sería cuando ocurriría esto que había planificado. Económicamente estaba bien situado y podía hacer aquello y mucho más, este era el menor de sus problemas.
Ella opinaba que había esperado demasiado, que si bien no era tarde si era muy difícil de cumplir aquel sueño, había dejado que lo material imperará sobre sentimientos y falta de amor en su vida, queriéndolo tener todo muy bien atado había perdido demasiado tiempo.
Dando el primer paso decidió inscribirse en aquella página donde se podía ser infiel sin remilgos. Allí fue donde la conoció a ella. Cuando supo de su edad lo rechazó, mucho eran veinte años que él le llevaba pues ella tenia cuarenta seis mientras él tenía sesenta y seis. Nunca tuvo ella un prototipo de hombre, es más se enamoró de un hombre que nada tenía de atractivo, ni era ningún galán de película, pero su porte y seguridad la cautivó.
El no cejó en el empeño de conquistarla, noche a noche, día a día daba muestras de su interés por ella, pero aquel chat en la red era muy complicado para conocerse y entenderse y a ella le costaba mucho confiar en sus palabras, tanto uno como otro esquivaron preguntas comprometidas y otras cuestiones personales, todo ello propició que lo rechazase de plano, pero él no se dio por vencido, siguió insistiendo llamando a su puerta a diario. No sabía ella el por que no dejaba de hablarle sin más, como había hecho con tantos otros dando el silencio como única respuesta, tras haber intentado explicarle que nada quería con él. Pero así ocurrió, allí seguía leyendo y escribiendo todo lo que él quería decirle y ella intentando explicarse, como era su costumbre al encontrar una puerta cerrada no dejaba de abrirla por si fuese tras ella que estuviera lo que buscaba, no quería negarse ninguna oportunidad por mínima que fuera, solo cuando lo tenía muy claro tomaba la decisión de seguir o parar en la búsqueda de tener alguna relación con algún hombre.
Por fin pudieron comunicarse más privada y abiertamente, allí fue donde muy lentamente él pareció querer abrirse y confiar en ella, aunque le costaba muchísimo, fue ella quien tuvo que leer y saber entre líneas muchas cosas, pero sabía que le llevaría mucho tiempo conocer aquel pretendiente tan insistente. Le mandaba muchas fotografías de él y su familia, ella agradecía su confianza. De esa forma muy poco a poco fue como empezó a confiar y estar tranquila en su compañía y creer que su búsqueda había llegado a su fin. Se excitaba sin poder evitarlo pensando como sería estar íntimamente juntos, pero no de una manera acalorada e incontrolada como tantas otras veces. Imaginando como la acariciaba, besaba y tocaba, pronunciaba su nombre abriendo los ojos para mirarlo y demostrarle el placer que sentía entre sus brazos, no llegaba rápido al orgasmo, pero cuando lo hacía era una satisfacción inusual y muy diferente nunca antes conocida en tantos años de satisfacciones solitarias. No tenía ni idea el porqué de todo aquello, pero así lo vivía y disfrutaba.
El le pedía que confiara que era buena persona, cariñoso y romántico sabía complacer a una mujer fuera y dentro de la cama, pero ella había leído mucho esas palabras y todas fueron falsas, era reticente a entregarse y confiar. Pero ante su insistencia decidió confiarle el pasado de su vida con una carta explicativa, una nueva diferente a otras que le había mandado. Su presente lo conocía por las largas conversaciones y por haberle enviado lectura de su primera novela. No quería que en su primer encuentro le fallaran las fuerzas contándole todo aquello tan triste y lamentable y como mejor se expresaba era escribiendo, por eso le quiso mandar aquellas explicaciones.
Pero no llegó a tiempo él tenía mucha prisa por saber su decisión y que tenía pensado hacer con su relación, le rogó lo llamara para oír su voz, ella si bien era libre vivía con personas que nada entenderían de sus conversaciones telefónicas con un desconocido y no quería dar explicaciones que no entenderían, una cosa es que la vieran por horas tecleando sin saber si escribía versos, miraba prensa o chateaba y otra muy diferente verla colgada del teléfono. Todo esto se lo explicó a él por escritura pero parecía no querer comprender, le costó muchas palabras escritas para que entendiera y dijo por fin que así era.
Pero él seguía insistiendo que ella le tenía miedo, que no confiaba y que no bajaba ninguna barrera para poder ser conquistada y amada, no sabía que más hacer o decir para convencerla, que fuera sincera y no le hiciera perder más su tiempo.
- Te quiero y deseo saber que piensas, no me hagas perder más el tiempo se sincera por favor.
Ella triste le dijo su verdad en aquel presente que estaba viviendo:
- “No me importa tu edad, ni tu estado civil, no sería impedimento para estar juntos e intentar ser felices, pero si es un eslabón demasiado alto de subir el poco tiempo que disponemos para estar juntos, unos ratos vespertinos solamente, mirando el reloj constantemente. Nos merecemos ser felices al lado de buenas personas, creía que podías ser tu quien me diera protección y cariño, pero no disponemos de tiempo suficiente, me duele decírtelo, pero así es a día de hoy. Quien sabe si en un futuro podría cambiar todo esto, incluso podríamos vivir juntos, se que me harías muy feliz y yo a ti, pero tu vida y la mía tendrían que volver a escribirse para que eso sucediera. Quería darme un poco más de tiempo para ver si encontraba solución a este único problema que veo para estar juntos y disponer de más tiempo, pero tienes prisa, lo entiendo y te respeto, me importas demasiado para hacerte esperar más. Con lágrimas en mis ojos tengo que decirte aunque no quiero:
- Adiós Fer.
No cejes en el empeño de cumplir tu sueño te mereces ser feliz, si es necesario retoma tu relación con esa amante que tanto te amo, yo por mi parte seguiré buscando esa paz, ese placer al lado de algún hombre que disponga de suficiente tiempo para entregarme.”
Cuando dijo estas palabras lloró desconsoladamente de rabia e impotencia, viendo como otra ilusión entraba en el desván de su vida y se abría paso para posarse en la estantería de tantos sueños rotos. Sabía por experiencia que las penas virtuales no son muy duraderas, ni tan tormentosas como las reales, pero habían pasado ya muchos días y era incapaz de quitárselo de su cabeza. Sabía que tenía y debía olvidarlo, pero le iba a costar mucho esfuerzo. No sabía cuanto tiempo le llevaría pero si que lo conseguiría.
Cuando vio tan cerca la posibilidad que poder perderlo hasta como amigo, se dio cuenta de lo importante que se había convertido en su vida en tan poco tiempo, se alegró mucho cuando aquella noche pudieron hablar y comprobó que como amigos tenían más confianza para abrir sus almas y pensamientos que como posible pareja, solo cuando quedaron para oír sus voces en unos días volvió su nerviosismo, pero no duró demasiado.
De esta forma empezaron a forjar una amistad muy duradera que los unió mucho, estaba por ver si algún día esa complicidad al verse ante un café, sería algo más entre ellos. Pero mientras disfrutaba de la compañía y complicidad de su nuevo gran amigo Fer.
En su fuero interno sabía que el intentar ser amigo de alguien que pudo ser mucho más no era duradero que más tarde o temprano desaparecía, la gran mayoría de ocasiones sin explicaciones y él no fué diferente. |
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carloviedo Iniciad@


Registrado: 23 Nov 2011 Mensajes: 12
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Publicado: 25 Junio 2013 13:59:04 Título del mensaje: Realista , sincero |
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| Me acabo de quedar maravillado con tu relato , esta muy bien narrado con toque de novela , pero reflejando una realidad palpable y en cierta forma maravillosamente confrontada .Me gusta y refleja tu forma de ser y tus sentimientos de una manera increible . |
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#talmajal# Suelo estar
Registrado: 07 Feb 2013 Mensajes: 93
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Publicado: 25 Junio 2013 14:50:50 Título del mensaje: |
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Muchas gracias, por tus elogios y más por tomarte tu tiempo no solo en leerme sino también en hacermelo saber.
Saludos
Talmajal |
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LucasMalone Maestr@


Registrado: 11 Jun 2020 Mensajes: 40059
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Publicado: 13 Diciembre 2020 16:44:21 Título del mensaje: |
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La Verdad y la Mentira se pusieron a vivir juntas una vez
y, pasado cierto tiempo, la Mentira, que es muy inquieta,
le propuso a la Verdad que plantaran un árbol, para que
les diese fruta y poder disfrutar de su sombra en los días
más calurosos. La Verdad, que no tiene doblez y se
conforma con poco, aceptó la propuesta.
Cuando el árbol estuvo plantado y empezó a crecer frondoso,
la Mentira propuso a la Verdad que se lo repartieran entre
las dos, cosa que agradó a la Verdad. La Mentira, dándole a
entender con razonamientos muy bellos y bien construidos que
la raíz mantiene al árbol, le da vida y, por ello, es la
mejor parte y la de mayor provecho, aconsejó a la Verdad que
se quedara con las raíces, que viven bajo tierra, En tanto,
ella se contentaría con las ramitas que aún habían de salir
y vivir por encima de la tierra, lo que sería un gran
peligro, pues estarían a merced de los hombres, que podrían
cortarlas o pisarlas, cosa que también podrían hacer los
animales y las aves. Además, le dijo que los grandes calores
podrían secarlas, y quemarlas los grandes fríos; por el
contrario, las raíces no estarían expuestas a estos peligros. |
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